Perderse para reencontrarse

¿Te sientes perdido?

¿Te sientes como un barco que va a la deriva?

¿Te gustaría hacer un cambio pero no sabes hacia dónde?

Enhorabuena, sentirse perdido es muy buena noticia, es el primer paso para poder crear una nueva vida. Igual que el vacío es el antecesor de un nuevo universo.

Muchas veces podemos sentirnos perdidos, desamparados, sin saber hacia dónde orientar nuestra vida, sin saber qué decisiones tomar, perdidos en nuestros propios enredos mentales o en nuestras propias emociones desagradables (ansiedad, tristeza o miedo). En esta sociedad en la que se valora tener las cosas claras y seguir el camino impuesto por ella sin permitirte titubear, no está muy bien visto dudar o no saber qué hacer con tu vida y salirse del camino impuesto.

A lo largo de mi experiencia profesional, he podido acompañar a decenas de personas que han acudido a mí por sentirse perdidas y que tras un trabajo personal, han podido reconstruir su vida y vivir de una forma más cercana a sí mismos, más alineados con sus valores, más sanos y satisfechos. Y la mayoría, una vez pasado la fase de “perdidismo”,  han agradecido las circunstancias que les hicieron despertar, aunque fueran dolorosas o incómodas, ya que les han acercado más a una vida más conectada consigo mismos.

Y ¿cómo se pierde uno a sí mismo?, ¿cuándo pierde uno la conexión consigo mismo?

Las causas que más han frecuentado mi consulta son:

1. Perderse en los demás.

La persona se pierde en los demás, sea sobre las expectativas que tienen sus padres o la sociedad sobre sí misma, por intentar agradar y contentar a los demás, por el miedo a lo que piensen, por priorizar las necesidades de los demás a las suyas… Este peso en exceso en los demás, aleja a la persona de sí misma.

2. Perderse ante una adversidad.

Cuando alguien está pasando por una adversidad (la muerte de algún ser querido, una separación…) o un conjunto de adversidades más pequeñas, la persona se puede perder en el propio dolor que siente al experimentar lo vivido. Cuando pasa por la tormenta, a menudo la persona se identifica con ella y siente que pierde el control sobre su barco y piensa que la tormenta no pasará nunca.

3. Perderse en la hiperactividad.

Vivimos en una sociedad hiperactiva en la que se prioriza el hacer antes que el ser. Esta hiperactividad física lleva a una hiperactividad mental que puede acarrear problemas de salud. A menudo hacemos y hacemos olvidando preguntarnos qué queremos hacer en nuestra vida, perdiendo la conexión con nosotros mismos, en un hacer y hacer compulsivo. Muchas veces, la persona utiliza el “hacer” para huir de un dolor, o una situación determinada, cuando al final lo que consigue es huir de si misma.

Hay muchas otras causas:

  • El autoengaño (disimular que uno está bien cuando no lo está).
  • El victimismo (creer que realmente no se puede hacer nada para cambiar una situación o estar enfadado con los demás o con el mundo, por ejemplo).
  • El sentimiento de fracaso (las expectativas sobre la vida no se ven cumplidas y la persona cree que ya nunca irá a mejor)…

Si estás pasando por alguna situación parecida a las que he comentado, lo primero que puedes hacer es tomar conciencia, abrir los ojos, ser sincero contigo mismo y reconocer que te sientes perdido. Éste es el primer paso para poder transformar esta situación en algo mejor. La aceptación de esa situación, por muy trágica que te parezca, puede ser el punto de partida hacia el cambio.

No olvides que estar perdido es una oportunidad para darle sentido a tu vida, para enfocar tu vida hacia donde realmente quieres ir, para priorizar lo que realmente es importante para ti e invertir tu tiempo en conocerte y prepararte mejor para futuras adversidades. Para fortalecerte, analizar el pasado y sacar lo mejor de cada momento, liberarte de todo lo que te oprime y no te deja ser tú mismo y para conectar contigo y con esa libertad de poder ser tú.

Es un momento para mejorar tu barco, aprender a quererlo, buscar un brújula, reorientar el rumbo, valorar el viaje…

¿QUIERES LA SOLUCIÓN? ¿TÚ QUÉ PIENSAS DE LO QUE TE HE EXPLICADO? ¿CUÁL ES TU PROPIA EXPERIENCIA?

Agradeceré que me la expliques…

2018-09-26T16:16:49+00:001 noviembre 2017|