Tres rutinas sencillas para mejorar tu autoestima

¿Sientes que eres tu peor enemigo? ¿Crees que la falta de autoestima es uno de los obstáculos en tu desarrollo personal? ¿Te gustaría sentirte mejor contigo mismo y mejorar tu autoestima?

L a falta de autoestima es uno de los grandes impedimentos para el desarrollo personal de mis clientes, y a la vez es una de mis especialidades: transformar ese obstáculo en un trampolín para que se conviertan en sus mejores aliados y en sus propios coaches personales y así puedan conseguir en su vida lo que se propongan.

¿Y qué es la autoestima?

Es un concepto abstracto y complejo que engloba aspectos como sentirse capaz de realizar lo que uno se propone, tener sentimiento de superación, confiar y creer en uno mismo, tener una relación amorosa, comprensiva y de autocuidado, aceptarse, abrazar las propias debilidades, las propias heridas, los capítulos de la vida complicados, amarse incondicionalmente en todas las situaciones, valorarse, respetarse, priorizarse, etc.

Es un tema muy complejo que trabajo de forma personalizada con cada cliente en función de sus necesidades e inquietudes.

¿Cuáles son los indicadores de tener una autoestima baja?

Cuando una persona tiene falta de autoestima suele presentar una o más de las siguientes señales:

Culpa, autoexigencia, foco negativo sobre uno mismo (en los errores, en los “defectos”, en los “fracasos”), visiones catastróficas, tendencia a juzgarse e incluso a veces a “castigarse” o “martirizarse”, falta de foco en las fortalezas e infravaloración de la parte luminosa, creencias negativas y limitantes de uno mismo, dar demasiada importancia a las opiniones de los demás, priorizar las necesidades de los demás por encima de las personales, sentir que no se merece un puesto de trabajo mejor o una relación mejor, inseguridad ante los demás, diálogo interior negativo y/o “machacante”, sentirse incapaz de hacer algo, miedo al futuro, sensación de no controlar las riendas de tu vida, victimismo, dependencia emocional, tendencias compulsivas, tendencias adictivas (al tabaco, las drogas, la comida…), etc.

Si crees que presentas las suficientes señales para descubrir (en caso de que no fueras consciente) que tienes falta de autoestima, ENHORABUENA. Tienes la oportunidad de realizar un trabajo que te impulsará hacia tu crecimiento personal.

La buena noticia es que se puede trabajar, se puede mejorar. Decenas de testimonios de personas que han trabajado conmigo lo corroboran. Y yo también, ya que gracias a mi trabajo personal a lo largo de los años también he mejorado mucho en autoestima. Tanto que tengo ganas de compartirlo contigo y poder acompañarte en este proceso de desarrollo personal.

Y para que veas que se puede, te voy a hacer algunas sugerencias para que puedas mejorar tu autoestima aquí y ahora. No olvides que es un tema complejo en el que tampoco existen soluciones mágicas (o al menos yo no las conozco) y que precisa de un trabajo profundo y personalizado.

Propuestas para quererte un poco más, aquí y ahora:

  1. Cuida tu diálogo interior.

El diálogo interior se refiere a esa vocecita que te habla cada día, explicándote lo que te va pasando, sacando conclusiones, animándote el día o hundiéndote en la miseria.

Presta atención durante todo un día a esa vocecita, sin pretender cambiarla, observándola como un investigador que recaba información. Si puedes anotar lo que te llame la atención, mejor.

Por la noche reflexiona sobre la investigación y anota tres cosas que creas que te hacen sentir mal: que te juzgas, o que te culpabilizas, o que te diriges a ti mismo de manera demasiado imperante…

Imagínate ahora alguien que te quiere incondicionalmente y que quiere sacar lo mejor de ti mismo y que te va apoyar siempre. ¿Qué te diría? ¿Cómo te hablaría? A partir de esta visualización, escribe tres alternativas a estas tres cosas que te hacen sentir mal de tu diálogo interior.

Para el día siguiente, proponte incorporar estas tres novedades a tu diálogo interior.

Así, poco a poco, podrás ir cambiando tu diálogo interior y conseguirás quererte un poco más cada día.

  1. Ejercicio del cojín.

Busca un sitio tranquilo y siéntate junto a un cojín. Cierra los ojos, visualiza alguna situación del pasado, en la que te has sentido solo, desamparado, muy inseguro…

Cuando lo hayas visualizado unos minutos, desde fuera (como si tu yo del futuro viajara a tu pasado y pudiera ver lo que ocurrió), abre los ojos. Mira el cojín. Imagínate que el cojín es tu yo del pasado que acabas de visualizar. Abraza el cojín de la forma más amorosa que puedas.

Este es un ejercicio muy potente que me propuso hace tiempo mi gran maestro Rafa Vidac y que utilizo mucho en mi consulta obteniendo grandes resultados.

  1. Inicio y despedida del día.

Te propongo romper un poco tu rutina para poder ir alimentando tu autoestima e incluir un pequeño ritual al inicio y otro al final del día.

Inicio del día: Cierra los ojos, conecta contigo mismo y elige tres palabras que quieras que estén presentes durante el día (las que quieras). Que sean palabras que te motiven, que te hagan sentir bien, que sean importantes para ti. Repite esas palabras y comprométete a que estén presentes a lo largo de la jornada.

Final del día: Cierra los ojos, conecta contigo mismo y piensa tres cosas por las que estés agradecido ese día y tres cosas por las que te sientas orgulloso de ti mismo.

2018-11-12T15:33:13+00:001 septiembre 2018|